domingo, 20 de marzo de 2011
Es algo en el ambiente y algo propio de la naturaleza de los animales que al azar te tocaron para convivir. ¡Escapá! ¡Escapá antes de que sea demasiado tarde! Andate, huí, corré antes de que tu esencia misma se vea impregnada del más asqueroso y mortífero de los virus. El que no permite a la gente ser feliz, progresar, avanzar en la vida a pasos firmes y seguros; que no te va a dejar tener la familia estable, amorosa y con buenos principios que siempre quisiste. Pero no hay escapatoria, no hay salidas, no hay para dónde correr. No es que no haya evaluado las posibles salidas ni intentado ninguna... Pero, todas tienen sus consecuencias y ninguna es segura. Y hoy, intentando la más fácil y segura, me convencí de que no, de que tiene más contras de las que pensé. Tengo una cruz, 2 cruces, 3 cruces, 4 cruces que cargar, tal vez más, que no me dejan más que arrastrarme en la vida cuando quiero caminar o correr, o volar.
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