Tomad, vuestros picos, vuestras hachas y martillos, y demoled, demoled sin piedad las venerables ciudades. Adelante, prended fuego a los estantes de las bibliotecas. Desviad los canales para inundar los museos. Dejad entonces que vengan los alegres incendiarios con dedos carbonizados.
¡Aquí estamos! ¡Aquí estamos!
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