jueves, 11 de octubre de 2012
Vicisitudes del viaje.
Ayer hice dos cosas por primera vez. ¿No será mucho para mí? Digo... Con lo que me cuesta romper con la rutina, acostumbrarme a algo nuevo o despegarme de algo viejo. Y sin embargo fueron dos por uno, dos pájaros de un tiro, fueron dos en menos de veinticuatro horas. Dos, dos cosas nuevas, dos. Si con una alcanzaba ¿Por qué no dejé la segunda para otro momento en el que necesite algo nuevo con qué entretenerme? Debo estar en rebelde, debo ser un insurrecto, falto de disciplina, inconformista, subversivo, reacio que se subleva contra el sistema. ¿El sistema? Su sistema. En fin... el sistema. ¿Y ahora? Ahora... ¿Ahora? Ahora como frutillas con azúcar y pienso... ¿Pienso? No, pensar es muy básico, mejor... Reflexiono. Sí, reflexiono. Porque reflexionar implica otras cosas... Pensar piensa cualquier organismo humanoide provisto de cerebro. Y reflexionar... Reflexionar reflexionan las personas cuyos actos, sensaciones o sentimientos se interponen, entrelazan, entrecruzan o confunden con los de otra persona, o con los suyos mismos, entre sí. Acto contra sentimiento, sensación versus acto, o todos contra todos. Igual no sé si reflexiono, creo que no tengo ninguno de esos conflictos en este momento. O sí, pero no me importa mucho. Y si no me importa... ¿Por qué escribo sobre esto? Blej, creo que al final sí estoy reflexionando.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario